Formula Student

La Formula Student es la competición interuniversitaria de carácter automovilístico más importante de Europa. Basada en un proyecto formativo interdepartamental iniciado en el Reino Unido en 1998, más de cien universidades de todo el mundo se dan cita anualmente en cada uno de los circuitos europeos que acogen este evento. Ello supone aceptar el reto de diseñar y construir un monoplaza de altas prestaciones, para superar las diferentes pruebas estáticas y dinámicas que demuestren los conocimientos técnicos y la capacidad innovadora de cada equipo.

Respaldada por los más altos exponentes de la industria, así como por ingenieros de renombre internacional como Ross Brawn, máximo responsable del equipo Mercedes AMG F1 y patrón de la Formula Student, la competición busca inspirar y desarrollar las aptitudes emprendedoras e innovadoras de jóvenes futuros ingenieros.

La Formula Student abarca todos los aspectos de una empresa industrial, desde la investigación y el diseño, pasando por la fabricación y la realización de pruebas, hasta la gestión del trabajo en equipo, la gestión económica y la dirección de marketing. Todo ello será evaluado ante un jurado de expertos pertenecientes a industrias asociadas al automovilismo.

Competición

Aunque la historia de esta competición tiene su nacimiento en la asociación estadounidense Society of Automotive Engineers (SAE) en 1981, la original Formula SAE ha tomado carácter mundial. Organizada por la Institution of Mechanical Engineers en el Reino Unido, la Formula Student utiliza las normas de su homóloga con variaciones particulares. En España, la encargada de su organización es la Sociedad de Técnicos de Automoción, siendo habitual que el trabajo de equipos de universidades de todo el mundo vea su culminación en eventos como Formula Student Spain, en el circuito de Montmeló, o Formula Student Germany, en Hockenheim.

La Formula Student plantea un escenario hipotético en el que una empresa contrata a un equipo de ingenieros para desarrollar un pequeño monoplaza deportivo tipo fórmula, pensado para una supuesta producción para un piloto amateur. A partir de ese momento, los estudiantes diseñan, construyen y hacen pruebas al prototipo, pensando, no solamente en el cumplimiento de la norma y la seguridad, sino también en la evaluación de costes y presentación ante un grupo de inversores ficticios.

Pruebas

La competición se divide en dos categorías. La primera concentra las pruebas más comerciales, como la presentación del plan de negocio y la entrega de informes detallados del total de las piezas del coche, justificando las decisiones tomadas frente a otras alternativas similares. Este bloque supone un 32,5% del total de puntos.

Para poder competir en la segunda categoría, el monoplaza se ve sometido a una serie de pruebas para garantizar su seguridad, como su capacidad de frenado, estabilidad contra vuelco, aislamiento eléctrico, etc., en base a la normativa propia de la competición.

Una vez se ha obtenido el visto bueno de los jueces, el equipo puede competir en el segundo bloque de pruebas, diseñado para evaluar las características dinámicas del monoplaza, como su comportamiento en curva, aceleración, rendimiento, fiabilidad y autonomía. Esta segunda categoría supone el 57,5% de los puntos, dejando un último 10% para la evaluación del consumo de combustible que se haya tenido durante las pruebas.

Desglose de las pruebas y sus puntuaciones (total: 1000 puntos)
Desglose de las pruebas y sus puntuaciones (total: 1000 puntos)